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El quebrantahuesos vuelve asobrevolar la montaña palentina

11/01/2021

El quebrantahuesos vuelve a sobrevolar la Montaña Palentina.

La reintroducción de esta emblemática ave en los Picos de Europa propicia los avistamientos en la zona norte de la provincia. Su único reducto hasta hace algunos años fue el Pirineo y se encuentra en la lista de especies más amenazadas.

Es uno de los animales más fascinantes que existen. De hecho, dice Gerardo Báguena, director de la fundación que lucha contra su extinción en España, que «nada es normal» en esta emblemática ave de ojos rodeados por un anillo de color rojo, antifaz negro hasta la base del pico, donde aparecen unas filoplumas (barbas), y cola en forma de rombo que gusta de teñir su plumaje con barro. «Casi todo en él es contranatura», añade el naturalista zaragozano residente en Asturias.

El quebrantahuesos es una de esas especies que seduce y maravilla a quien se interesa por ella. Hasta hace unos años, su único reducto en la Península Ibérica era el Pirineo, pero de un tiempo a esta parte está volviendo a habitar los Picos de Europa, la Sierra de Cazorla y el Maestrazgo. Todo gracias a la labor de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, que ha sabido poner de relieve la necesidad de proteger a este peculiar buitre con aires de águila consiguiendo el apoyo de diferentes administraciones públicas y privadas.

Ese esfuerzo es el que ha hecho posible que el animal, cuyo nombre obedece a la costumbre de remontar huesos y caparazones hasta grandes alturas para soltarlos, partirlos contra las rocas y alimentarse de ellos, vuelva a sobrevolar la Montaña Palentina, acontecimiento que han capturado a través de sus objetivos vecinos de la provincia como Sergio Cuena o Wifredo Román.

El ejemplar fotografiado por el primero estaba en el Curavacas el pasado 21 de noviembre y como tenía anilla ha sido posible obtener más información de él: se trata de un quebrantahuesos macho de cuarto año procedente de Picos que fue bautizado con el nombre de Nicolás. En cuanto al segundo, estaba en las inmediaciones de Peña Redonda el 19 de agosto de 2020. Es un individuo joven, como demuestra su plumaje, quizás un ejemplar de tercer año, y en las fotografías no se aprecia ningún tipo de marcaje.

También en páginas como avespalencia.org, portal de ornitología dedicado a la observación y conservación de aves en la provincia, hay varios registros de avistamientos, aunque como indica la ambientóloga palentina especializada en Biología de la Conservación, Blanca Berzosa, «se ven más quebrantahuesos de los que realmente hay». La joven, que trabajó en el programa de reintroducción de Cazorla, considera todo un «éxito» que el ave vuelva a surcar los cielos del norte de la provincia.

Gerardo Báguena, por su parte, da por hecho que el quebrantahuesos volverá a instalarse en los territorios que ya habitó antes  de iniciarse su desaparición. «Zonas como las que rodean al Curavacas o la comarca de Riaño (León) ofrecen valores muy interesantes para la supervivencia de este ave», expresa al tiempo que asegura que a lo largo de estos años se han realizado encuestas a ganaderos y personas relacionadas con el hábitat de montaña para elaborar un mapeo sobre los lugares en los que el quebrantahuesos estuvo presente. «La elevada presencia de venados en la Montaña Palentina es un importante recurso para esta especie, que no caza ni da muerte a ningún animal, sino que se alimenta de la carroña. De hecho, el norte de Palencia es la única zona fuera de Picos donde la presencia del quebrantahuesos es estable», añade.

Tal y como explica Báguena, el Gypaetus barbatus, ese es su nombre científico, es la especie que mejor resume los hábitats de montaña. «Su adaptación al frío es tal, que puede reproducirse y criar en invierno, hecho que facilitan unos nidos que pueden estar compuestos por hasta 50 kilos de lana de oveja», matiza este naturalista que califica de «altamente satisfactorios» los resultados obtenidos en los últimos años. «En Picos ha pasado de haber 0 animales a 26. Contamos con una pareja reproductora que tuvo su primer polluelo en marzo del año pasado y otras dos sexualmente activas», afirma.

En cuanto al porqué de desarrollar el programa de reintroducción en Picos de Europa, el director de la fundación señala que fue el propio quebrantahuesos el que indicó el interés de la zona al desplazarse hasta este punto de la Cordillera Cantábrica cuando la población empezó a crecer en los Pirineos. Así fue como el Gobierno de Aragón comenzó a ceder animales para su suelta en la zona montañosa que comparten Cantabria, Asturias y León. Antes, sin embargo, hubo que realizar estudios preparatorios y explorar las causas de su extinción en la zona, para demostrar que estas ya no estaban presentes y que su asentamiento era posible.

LEY DE ALIMAÑAS. «Hasta los años 60 existió en España la Ley de Erradicación de Especies Dañinas, conocida popularmente como Ley de Alimañas, que autorizaba la eliminación proactiva de especies que competían con el ser humano», apunta Blanca Berzosa. La normativa, que entró en vigor en 1953 impulsada por el dictador Francisco Franco, estaba dirigida a proteger la «riqueza cinegética» y supuso que en más de cinco años se exterminara más de medio millón de animales, entre ellos, 2.000 lobos, 55.000 zorros, 50.000 cuervos, 3.500 gatos monteses, 4.000 jinetas, 5.000 águilas, 6.000 halcones y alcotanes, 11.000 milanos y 1.000 buitres.

Rapaces como el quebrantahuesos se vieron afectadas directamente por el uso de venenos, que aunque se utilizaban para acabar con otros animales, eran ingeridos también por estas aves que se alimentan de la carroña», explica Berzosa. Así, este buitre que puede alcanzar hasta 3 metros de envergadura, fue desapareciendo hasta que la ley se derogó y pasó a ser una especie protegida.

«En Alemania se le conoce como el águila cordedera y es cierto que le gustan mucho las patas de los corderos, pero solo de los que ya están muertos. De hecho, puede alimentarse casi en exclusiva de huesos», comenta la ambientalista al tiempo que explica que las carroñeras más habituales son el buitre negro, el leonado, el alimoche y el propio quebrantahuesos. A excepción del primero, en la Montaña Palentina se pueden ver todos los demás.

«No obstante, el quebrantahuesos es mucho más ágil que los demás; de hecho, su forma de volar recuerda más a la de un águila. Los ejemplares juveniles tienen el plumaje de color pardo, más uniforme, mientras que el de los adultos es muy contrastado. Además, les gusta darse baños de barro; no se sabe exactamente por qué, pero es como si se maquillaran», matiza Berzosa. «Son muy longevos, generalmente monógamos y filopátricos. Esto quiere decir que, durante los primeros cinco años de vida lo habitual es que se desplacen a otros territorios, pero después vuelvan al lugar donde nacieron», señala también.

SISTEMAS DIFERENTES. Respecto a la reintroducción, los sistemas aplicados en Picos de Europa y Cazorla son diferentes. «Hay parejas cuyos huevos no logran prosperar, por eso lo que hacemos es rescatarlos y trasladarlos al centro de cría de Zaragoza, donde se incuban. Después se aplica una novedosa técnica aprendida en EEUU para la alimentación del polluelo que se basa en el uso de señuelos o marionetas de silicona a tamaño real», explica Gerardo Báguena. El objetivo no es otro que propiciar la impronta, un proceso mediante el cual las aves establecen un vínculo social y afectivo con los individuos que se encuentran a su alrededor y con el entorno mismo. «Cuando tienen 40 días se les suelta en el Parque Natural de Ordesa para que tengan contacto visual directo con otros quebrantahuesos y, finalmente, se liberan en Picos», añade Báguena. En el centro de cría de Cazorla, por el contrario,  «los polluelos son criados por parejas de padres adoptivos», tal y como apunta Blanca Berzosa.

REFUGIO. El quebrantahuesos se encuentra en el nivel más alto de protección en la Unión Europea y en España, donde está declarado especie en peligro de extinción. Durante el último siglo, sus poblaciones en toda Eurasia han sufrido un drástico proceso de regresión que ha conducido a su declive y extinción en la mayoría de las áreas donde estaban presentes. De hecho, la población pirenaica, de la que proceden los ejemplares reintroducidos en los Picos de Europa, es la población silvestre más importante de Europa y alberga el 85% de los quebrantahuesos que quedan en toda Europa.

Fuente:

https://www.diariopalentino.es/noticia/ZD4BB4B0B-C1A8-4154-147684B868D78759/202101/el-quebrantahuesos-vuelve-a-sobrevolar-la-montana-palentina


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